miércoles, 30 de septiembre de 2015

Reflexión Grupal. Módulo 2



HABILIDADES Y COMPETENCIAS SOCIALES


El sábado 5 de septiembre, asistimos a una sesión cargada de emociones, en la que Fernando Aguilar-Galindo nos habló sobre habilidades y competencias sociales, transmitiéndonos una gran ilusión por aprender, luchar, marcarnos retos e intentar conseguirlos.

Nos introdujo de lleno en lo que son  las emociones, cómo canalizarlas y "explotarlas" positivamente (minimizando sus repercusiones negativas), y la actitud con la que debemos enfrentarlas, para dirigir nuestras vidas al punto deseado. Personal y profesionalmente.

Fernando comenzó la sesión hablándonos sobre la importancia del autoconocimiento y las emociones, continuó con el liderazgo, motivación y valores, para terminar con el aprendizaje.

 

Autoconocimiento

"Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Es que somos poderosos más allá de cualquier medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que más miedo nos da".


Autoconocimiento, para encontrar algo tenemos que saber lo que buscamos. Es muy importante conocernos a nosotros mismos. Sólo la congruencia con nuestro verdadero yo -no con la imagen que creamos con las expectativas del entorno-, nos llevará a la serenidad, que resulta imprescindible para ser felices.

El autoconocimiento nos lleva a tener una autoestima saludable, sentirnos libres para ser nosotros mismos, y asumir, con coraje, las responsabilidades de nuestras elecciones.

Saber por qué experimentamos determinadas emociones; vincular los sentimientos con el pensamiento, los hechos y lo que decimos; conocer nuestros puntos fuertes y los que debemos mejorar; marcarnos metas y valores y dejarse guiar por ellos, .... nos hace ser libres. Personas libres, reflexivas (constructivas y sinceras, abiertas a nuevas perspectivas, a aprender constantemente y a auto-desarrollarse), siendo capaces de mostrar sentido del humor y perspectiva sobre nosotros mismos.

Fernando nos demostró, a través de una campaña publicitaria, cómo la percepción que tenemos de nosotros mismos, difiere muchísimo de cómo nos ven los demás.




El componente emocional

Tendemos a confundir las emociones con los sentimientos. Nuestras emociones pueden ser determinantes en lo qué pensamos y en cómo actuamos, mientras que los sentimientos no. Estos últimos son lo que se conoce como estado emocional.


Mientras que las emociones son elementos momentáneos provocados por un estímulo, el estado emocional o sentimientos son la prolongación de esa emoción más allá de la duración del estímulo, de manera que se convierte en un elemento constante y condicionante de nuestra actitud.

Dejarse atrapar por una emoción (sea positiva o negativa), que nos gobierna todo el tiempo, nos impide tener una vida plena, por lo que hacer una correcta gestión de las mismas nos hará libres a la hora de elegir. Las emociones son la manera que tiene nuestra mente de gestionar los sentimientos. Por ello, debemos evitar los comportamientos compulsivos en aras de las emociones (gestionándolas y modulándolas, para sacarles el máximo partido).

Emoción, es el estado afectivo que experimentamos. Una reacción subjetiva al ambiente, que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia.





Las emociones son el proceso de adaptación al entorno que nos rodea. Son el motor de nuestra vida (cerebro), lo que nos activa o paraliza. Sentimos emociones a todas horas, todo y todos nos las provocan, profunda o superficialmente. Y, a pesar de que la personalidad de los individuos sea más o menos compleja, siempre va a estar determinada por la existencia y combinación de una serie de emociones que, absolutamente todos, sentimos: alegría, tristeza, rabia, miedo, pasión, culpa, ...

Diversos pensadores clásicos consideraban las emociones desde distintas perspectivas (enfoques racionales y enfoques más centrados en las emociones):

"Pienso, luego existo"

"El corazón tiene razones que la razón no entiende"

 


 
Liderazgo

"A través del liderazgo extraemos lo mejor que hay en nuestro interior y movilizamos a los otros con el ejemplo"



Fernando vuelve a citar a Nelson Mandela como ejemplo de lider transformador, no sólo con sus palabras, sino también a través de un extracto de la película Invictus, mostrándonos el momento donde se recita el poema de Henley "Soy el capitán de mi alma"




El liderazgo promueve el autoconocimiento y la conciencia de uno mismo, identifica obstáculos y los resuelve, adiestra y potencia la responsabilidad y el compromiso, dando feedback y redefiniendo las metas, haciéndolo a través de una visión clara, con iniciativa y confianza, con voluntad de servicio a los demás y desde la conciencia de que nuestra vida depende de nosotros mismos.

Un líder saca lo mejor de las personas: potencia la creatividad y elimina miedos, desarrolla la autoestima, propicia estímulos, etc. Hay que escuchar a los demás y ser respetuoso con sus ideas. Se les debe motivar, ya que cuando una persona cree en algo firmemente y está motivada, lo consigue.


SI SE CONSIGUE QUE CREAN EN SÍ MISMOS, QUE PUEDEN HACERLO, LO CONSIGUEN.

Los tres pasos para provocar un liderazgo transformador: creer, querer y poder.

 

Las actitudes

Fernando nos habla sobre las actitudes. Según él, lo que definirá nuestra carta de navegación en la vida serán nuestros valores.


Igual de importancia que el auto-conocimiento y la identificación de las emociones, tiene la actitud que tomamos frente a las circunstancias que nos rodean: "Al hombre se le puede despojar de todo, salvo de elegir su actitud frente a las circunstancias de su propia vida"

Nos recomienda como lectura El hombre en busca de sentido de Victor Frankl.


Proactividad vs Reactividad

Actitud proactiva es la actitud de un individuo cuando decide controlar su conducta de modo activo. Implica hacerse cargo de los pasos a dar para la consecución de los objetivos marcados, no es sólo una toma de decisiones.

Una persona proactiva hace, lo que mejora su confianza, y mientras la mente está ocupada (está tan concentrada) deja de preocuparse, y los resultados positivos afianzan su autoestima, lo que genera confianza en uno mismo. Es constante, decidida, asertiva, tolerante a la frustración, tiene ilusión, pasión, etc. Potencia su influencia sobre el entorno, disminuyendo su círculo de preocupación. Tiene empatía. Es capaz de ponerse en el lugar de los demás, identificando sus emociones, intentando entender su comportamiento, proponiendo soluciones a sus problemas, etc.

Por el contrario, la reactividad es la adopción de una actitud pasiva, quedarse a merced de las circunstancias. Los individuos reactivos se ven superados por sus problemas, sobre los que sienten no tener capacidad de control. Hacen crecer su círculo de preocupación: se centran en los defectos de los demás, en problemas sobre los que no tienen control, generando energía negativa y disminuyendo su círculo de influencia.

La asertividad es la capacidad de defender tus derechos y opiniones, respetando los derechos y opiniones de los demás, incluso cuando dice "no". Es importante aprender a decir
"no" sin sentirse mal por ello.

La asertividad construye, la agresividad destruye.

Fernando nos indica tres pasos para ser asertivo:  
  • Escuchar
  • Utilizar palabras como sin embargo, aún así, si bien...
  • Indicar qué resultados queremos provocar






Las personas con falta de asertividad, en relación con el trabajo, se pueden clasificar en seis tipos:
  • El encasillado: bueno en el trabajo, pero no va a ninguna parte. Tiene más trabajo, pero sin responsabilidad. No le gusta su situación. Es asertivo para su organización, pero no para sí mismo.
  • El que pasa desapercibido: hace un excelente trabajo, pero no se sabe. Su mérito se lo llevan otros. Tiene potencial, pero no lo explota. Sus compañeros aprovechan sus recursos, y los hacen suyos.
  • El que es su peor enemigo: es agresivo, desorganizado, con malos modales...
  • La dama de la novia: no realiza todo su potencial por dejadez, es impuntual...
  • El quejumbroso: pasivo, se queja constantemente, cree que no le respetan...
  • El explotado: dice a todo que sí, está sobrecargado de trabajo, no sabe decir que no.

 

Aprendizaje

Por último, el aprendizaje en la vida. Cada día aprendemos algo nuevo, lo que nos enriquece a nivel personal y, por supuesto, profesional.

Fernando nos contó la historia de Helen Keller, que siendo un bebé se quedó sorda y ciega, y de su educadora Anna Sullivan. Una historia de lucha y de superación.


El aprendizaje lo basamos en las respuestas a estas preguntas que nos hacemos: ¿Qué?, ¿Para qué? y ¿Cómo?, siendo las preguntas vitales del ser humano: ¿quién soy?, ¿a dónde voy? y ¿con quién?.

Si reflexionamos podremos conseguir las respuestas. Sólo hace falta empezar a trabajar en ello para conseguirlo.


Si soñamos con algo que nos importa, considerado importante para nosotros, enseguida aparecerá el cómo hacerlo.

Para finalizar, Fernando se despide de nosotros haciéndonos encontrar nuestra llave de la felicidad...


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